miércoles, 19 de junio de 2019

...PERO LA VIDA ES ESTO?


#Aleertoca #eltranviadelamoda

A quienes estamos en el principio de la madurez debemos pensar en la próxima etapa. No quedarnos en engañifas habituales, ni en estúpidos enfoques sociológicos ni de autoayuda como nos tienen acostumbrados.
Debemos ser valientes y mirar de frente a lo que inmediatamente sigue: la #muerte.

Acaso no le tengo miedo?  Imagino que como todo el mundo por eso,  en vísperas de que me vaya deberé aprender a despedirme.

Cuando todo comienza para nosotros en la #vida, empieza a tener un final en el momento que alcanzamos la madurez. No fuimos dueños de nuestro comienzo pero sí podemos elegir cómo terminarlo.
Llegará un momento en que ya no será fácil hacer según que cosas, ni divertirnos como antes…ya no será fácil hacer nada. Y esa es la cuestión: si ese recordatorio nos amargará cada instante o por el contrario será el comienzo de una etapa en la que demos a todo un máximo valor.

Tenemos la falsa creencia de que sólo los mayores envejecen y mueren. Sin embargo, hablar de la muerte con solvencia es envejecer con templanza y seguridad. Nadie ignora que cada día morimos un poco…

Es verdad que debemos distinguir entre el proceso de morir y el momento exacto de la muerte. Ese envejecimiento silencioso podría llamarse “el otoño de la vida” porque pasan los días y sabes que no le va a seguir ninguna radiante primavera.

Es como si la madurez y después la vejez, nos llegara sin advertencia previa aunque los síntomas hayan sido abrumadores.
¿Tratamos de esconder la vergüenza de envejecer? El propio deterioro nos obliga a utilizar frases estúpidas hacia los ancianos como: “persona de edad o de cierta edad” o la chorrada de “qué bien te veo” por intentar hacerte la ciega con las arrugas cuando las menos visibles están ahí, fijas como clavos: las arrugas del alma.

Pero la vida es esto…?

La vida es saber que lo más decisivo se aprende al hacernos mayores. Saber que la muerte está más cerca, que siempre la llevamos con nosotros y nada hacemos sin contar con ella. La muerte relativiza todo cuando se compara con ella. Debemos tomar nuestra existencia en serio, precisamente porque algún día acabará y nadie va a ofrecernos otra nueva oportunidad de ser.

La muerte pone a cada uno en su sitio…

Por eso debería decirse que la muerte no está al final sino en el centro mismo de la vida. La evidencia de su existencia debería dejarnos pensativos.

“Por no pensar lo suficiente en la muerte, ni el más breve instante de tu vida será lo suficientemente valioso”. André Gide.

Pero la vida es esto…? La vida es observar y aprender a ser mayores en el “mientras tanto”.

www.eltranviadelamoda.com


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