miércoles, 29 de abril de 2020

PONGAMOS QUE NO HABLO DE MADRID”


#Aleertoca #eltranviadelamoda #viviendas

La vivienda ha sido hasta ahora la gran olvidada y ahora nos hemos dado cuenta que no nos gusta la casa o piso donde vivimos vivimos.

Todo giraba alrededor del trabajo y de una vida tremendamente ligada a una sociabilidad excesiva desde la primera hora de la mañana con la ida al trabajo, hasta la vuelta a casa a última hora de la tarde. Si además, tenías que comer fuera de casa podían pasar 10 horas antes de regresar a tu vivienda otra vez y casi sin darte cuenta.

Después, vuelta a salir a la clase de pilates, a la de guitarra, a la de refuerzo de Inglés, a hacer la compra porque es jueves, al cine con tu pareja porque la entrada el miércoles es de precio reducido…Cenar, dormir y vuelta al día de la marmota el día siguiente.

Y ahora este encierro forzoso y esa privación de libertad a la que estamos siendo sometidos nos está haciendo ver todo de manera diferente. Vernos enclaustrados en una vivienda que habíamos elegido maquinalmente nos está situando en un análisis constante entre la vivienda que habitamos y la que desearíamos estar habitando en estos momentos. Entre tener la vivienda como un punto de apoyo a una vida hecha hacia afuera y una vivienda hecha para disfrutarla, con unas dimensiones adecuadas para cada estancia, con unas calidades adecuadas para cada detalle constructivo y con unas necesidades adecuadas a la nueva vida que se nos va a presentar a partir de ahora. En definitiva, viviendas hábiles y diseñadas para vivirlas.

Esta situación de contagio nos hace valorar las cosas que realmente son importantes…

El teletrabajo va a empujarnos a necesitar una espacio especial, que cumpla las mismas rutinas que  si se desempeñara en la oficina, sin mezclar espacios de ocio y de trabajo en el hogar. Es decir, la idea es preparar un lugar idóneo para el desarrollo de la actividad, con mesa y silla cómodas y buena iluminación y aislado de las distracciones.

¿Dejaremos los zapatos en la entrada como hacen los japoneses?
¿Colgaremos los abrigos que han estado en contacto con la actividad diaria sin tomar medidas junto al resto de la ropa?
La tipología de los dormitorios hará que cada uno deba llevar asociado su baño para facilitar el aislamiento a un familiar con un caso positivo en una enfermedad contagiosa.
La utilización de una habitación con terraza como espacio de lavado, punto de lavadora, secadora y plancha, para dar abasto a los requerimientos higiénicos que puedan producirse debería ser a partir de ahora fundamental, para futuros Covid-20 o Covid- 25.

Y la luz…La gente debería valorar el numero de habitaciones que tienen ventana o balcón, la altura del piso y la orientación de la vivienda.

El número de vecinos, porque no es lo mismo una comunidad de tres personas que una de cien.

Los miedos y las fobias que esta situación nos está generando está habilitando nuevos espacios en las casas que hasta ahora no se le daban la mínima importancia.
Es por eso que elegir pisos más grandes nos van a permitir satisfacer peticiones más lógicas.

Y como decía Joaquin Sabina. “Pongamos que NO hablo de Madrid”. Ni de ninguna otra ciudad en la que el precio de la vivienda sea imposible e inalcanzable y además…exagerado.

Por qué una misma vivienda tiene que valer cinco veces más en un lugar que en otro?

Se puede vivir en otras ciudades que permiten una calidad de vida acorde a lo que estamos viviendo ahora y a lo que vamos a vivir de aquí en adelante.
Nos hemos dado cuenta que no nos gusta donde vivimos y en algunos casos perjudica seriamente  la nuestra salud.

Y lo que en ciudades grandes, viviendas pequeñas pueden denominarse viviendas de lujo, en otras ciudades pueden ser amplísimos hogares maravillosos...

www.eltranviadelamoda.com


No hay comentarios :

Publicar un comentario