domingo, 12 de abril de 2020

COVID 19 UN GOLPE TURBADOR

COVID-19         UN GOLPE TURBADOR
#Aleertoca #Eltranviadelamoda #coronavirus #solidaridad

Como tantos otros cambios a lo largo de la historia, la situación actual en la que estamos inmersos  nos deparará un escenario totalmente diferente al que estábamos habituados, cuando empezaron a temblar los pilares de la sanidad mundial.

Las tragedias pertenecen a los períodos de maduración en la vida. Y está claro que estamos ante una tragedia de dimensiones inusitadas. Nos falta madurar.

Como ya decía Shakespeare hace cuatro siglos: ”La gente puede mentir y decir a la vez, la verdad. Nadie es coherente al cien por cien”. Y al escuchar las noticias de nuestra actualidad, de mano de la clase política, sentimos una profunda desilusión al ver que no se ajustan a la realidad  ninguna de las versiones que cada día nos escupen en sus apariciones en los medios de comunicación. Solo aportan un batiburrillo indigesto de desinformación y contradicciones que cambian una y otra vez.

Nos encontramos sufriendo las consecuencias de esta pandemia como si fuéramos los protagonistas de un libro de Dan Brown: calles desiertas, ciudades fantasma y hospitales colapsados a causa de la velocidad de un desconocido virus que, mala suerte la nuestra, no vimos venir.

¿Qué no haríamos para recuperar la salud?

Como un cristal de gran inmensidad, la vida toma de pronto un sentido revelado al volver a dar valor a lo que realmente lo tiene: la salud, la familia, el hogar, el amor…

Esa imagen retenida está cambiando de manera imperceptible en este seguimiento realizado en nuestras casas, día a día durante este paréntesis, pero resultará dolorosa cuando este período de tiempo de reclusión se convierta de repente en el primer instante, cuando nuestro ojos redefinan esa nueva imagen e intentemos encajarla con la antigua, echando de menos a personas que ya no están,  viendo como se han destruido miles de trabajos, abortado proyectos vitales de personas anónimas, de empresas luchadoras que dan empleo a familias enteras…en resumen, destruyendo años de inversión y creación.

El reencuentro con la realidad será triste, sobre todo cuando haya pasado el tiempo de la tragedia, cuando nada sea como la memoria había retenido. Cada elemento habrá cambiado cuando salgamos a vivir de nuevo después de este confinamiento. Todo estará pulido y erosionado.

Nuestro recuerdo va a quedar desfasado, falso y anacrónico y envejecido con la crueldad con que envejece el rostro de la amante que hace años que no se ha visto…En dos meses, habremos envejecido cuatro años.

¿Quién dirige nuestras vidas?

¿Es necesario que el arte de dirigir, de organizar, de pensar…se transforme en una fuente de ridículo más espantoso gracias a nuestro dirigentes y que las gentes de talento sean los bufones de un público del que deberían ser los maestros?

Qué capacidad de recursos, qué facilidad de palabra y cómo consiguen sorprender y convencer, activar y emocionar, enardecer el ánimo en tiempos de crisis y difundir valores y moralidad para remar todos a una, las personas de talento que saben deleitarnos con su impronta. Tan escasas, por desgracia, en el mundo de la política de hoy en día.

¿Dónde están esas personas?

La avidez es la enfermedad grave e incurable de nuestra actualidad. Erradicarla es imposible. Tampoco existe vacuna para ella. Y muchas decisiones mal tomadas por su culpa, están haciendo tales estragos en nuestra sociedad, que tardaremos años en reconstruirla.

Es sorprendente la obsesión de los hombres, por descargar sobre otros su odio, ejerciendo la avaricia y aniquilando injustamente el sacrificio que supone para muchos llegar a reunir algo de dignidad en forma de un hogar, a lo largo de una vida. Auténticos tiburones, impíos y de egoísmo ilimitado. (Entidades bancarias y arrendadores, subasteros y comisionistas, políticos negligentes y todos aquellos que ejercen su poder sobre los débiles en momentos de más vulnerabiliad).

¿De verdad,…”nadie se va a quedar atrás”?

Maldita burocracia. Todo son obstáculos. Todo son problemas y como ya han podido comprobar muchos ciudadanos, todo son mentiras,

Pero en este mundo lleno de inmundicias tiene que surgir la solidaridad. De cada uno de nosotros para cada uno de nosotros. Esta tragedia que ha venido a visitarnos ha hecho que pasemos del éxito al fracaso. Pero podemos darle la vuelta a este golpe turbador cuando salgamos de esto, y  demos la importancia a las cosas que realmente la merecen.

Es el momento de la solidaridad entre todos y remar en la misma dirección, a pesar de las ideologías políticas.

www.eltranviadelamoda.com

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