viernes, 21 de julio de 2017

LA GRANDEZA DE UN LÍDER


Hoy en día abundan los políticos, los gobernantes autoritarios, los directivos, los ejecutivos agresivos...pero nos faltan verdaderos líderes, formadores de equipos al servicio del bien común de la sociedad.

Muchos empleados se quejan de la relación tan fría que mantienen con sus superiores. Tienen fama de ser personas difíciles, correosas, inflexibles...personas que han descendido por su propio deseo a la arena del gran circo de las pasiones humanas y se han convertido ellos mismos en fieras.

Y aunque cambian los tiempos, siguen existiendo los jefes autoritarios que se comportan de manera deshumanizada con sus empleados y que tienen en común los siguientes rasgos:

1.- Son Jerárquicos: piensan en términos de superiores e inferiores y muestran su mejor cara a los de arriba y su peor  versión a los de abajo.

2.- Están centradisimos en su carrera: no les importa el impacto de su trabajo en la sociedad. De hecho, muchos cambian de empresa solo por motivos económicos.

3.- Dan órdenes: creen que su función es dar órdenes a los miembros de su equipo, abusando de poder. No tienen en cuenta otros puntos de vista que no son los suyos.

4.- Penalizan los errores: están sometidos a mucha presión y no toleran los fallos de sus colaboradores incluso echan broncas cuando la cosas no salen como quieren.

5.- Llevan máscara: se esconden detrás del puesto que ocupan porque están obsesionados con la productividad y no tienen en cuenta la dimensión humana de sus colaboradores.

6.- Se atribuyen el mérito: compiten con los miembros de su equipo y no soportan que alguno destaque más que ellos. Culpan a los demás de resultados mediocres y se ponen medallas cuando cosechan éxito colectivo.

7.- Desconfiados y controladores: dedican mucho tiempo a supervisar  y corregir el trabajo realizado por sus trabajadores. No creen en las nuevas tecnologías y eso les impide trabajar con autonomía y libertad.

Y es que, en el actual escenario microeconómico, la principal fuente de riqueza es su capital humano; el talento, la creatividad, la pasión, la motivación, la inteligencia, la diferenciación...porque es lo único que no puede automatizarse, ni digitalizarse, ni deslocalizarse a  países emergentes con mano de obra más barata...

"La grandeza de un líder no se mide por el tamaño de su ego, sino por la altura del propósito al que sirve"
Martin Luther King 

Y también en saber manejar el talento de sus equipos...

eltranviadelamoda.com


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