sábado, 11 de marzo de 2017

A TODA VELOCIDAD...


Uno no es totalmente dueño de sus actos sino de las circunstancias que le conducen a callejones sin salida.
Uno no quiere ser rebelde, es la vida la que le obliga a ser así.

La vida es como un vehículo conducido a toda velocidad con el que podemos conservar el rumbo más o menos...
Pero qué difícil!!
Si en ese camino te guía la prudencia, la reflexión y el análisis...es imposible no sufrir.

Hacemos lo mejor que podemos, intentamos no perder los estribos. Queremos parar el vehículo al llegar a un cruce de caminos, a una disyuntiva pero todo es tan rápido...que a veces es demasiado tarde para reaccionar y ya no hay marcha atrás. Solo cabe esperar el próximo cruce.

Cruces mal señalizados, muchas veces inapreciables, en los que dependen cosas tan importantes de nuestra vida...caprichosos pliegues del destino.

Estaba mal señalizada aquella pareja que creíste el amor de tu vida...y no lo fue.

Estaba mal señalizado aquel hermano que se comportó como un extraño cuando llegó la muerte de tus padres y te amargo la vida, apoyado siempre por su esposa...Ya se sabe que cuando Nuestro Señor llega con la muerte, aparece el diablo con los herederos en forma de los que menos pintan...

Estaba mal señalizada aquella madre que con el corazón partido en dos, aprovechó la valía de uno de sus hijos para tapar las carencias de los otros. Cuantas madres se pasan la vida enmascarando...
Por qué el forcejeo por ocultar, reducir, aniquilar el triunfo de uno, sobre todo si sobresale de los demás?

Estaban mal señalizadas aquellas personas tóxicas, perversos narcisistas, que hicieron de una mala decisión en un cruce una enorme grieta en tu vida.
Personas que nos han marcado de manera desagradable.

Los más indulgentes sufren todo tipo de persecuciones, de tormentos, de escarceos, de apuñalamientos traicioneros sobre todo de la familia, de las más cercanos.
Cuanta sensibilidad desperdiciada...
De aquellos que utilizan información privilegiada para joderte, por y para su interés.

Aquellos que no sufren por destrozar una familia porque no han tenido una.
Aquellos que no saben lo que es querer...

Porque es bien cierto que la vida corre a toda velocidad y que no somos dueños de nuestros deseos y nuestros planes se cumplen muy de tarde en tarde.
He conocido a gente que ha fracasado estrepitosamente en sus predicciones de futuro y como ellos, nada de lo que he vivido me lo esperaba, no he adivinado nada...

 Porque todo ha sucedido a toda velocidad...

eltranviadelamoda.com


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