miércoles, 17 de agosto de 2016

EL PUNTO...MÁS CRUCIAL


Vivimos una época de descalabros de todo tipo. Nos encontramos angustiados por las noticias que nos inundan y tenemos miedo a perder lo que creemos que es nuestro por derecho propio. Parece entonces que hemos cambiado de rumbo.

Pero no decidimos cuando, solo podemos tener cierta sensibilidad cuando algo empieza a cambiar, a dar un giro.
Golpes que afectan de manera decisiva a nuestro modo de vida y que pueden llegar a dejarte paralizado.

El primer momento te eleva, te lleva, te acelera, te tira, te arrastra. Escenas que desembocan en un enredo que se solucionan provocando un enredo aún mayor, que se cruzan con un tercer enredo...heredado del primero y que hace que todo parezca una tragicomedia.
Sientes que todo se tambalea. El nudo se desata y la catástrofe sepulta a la dicha.

El recuerdo de ese episodio se graba, se alarga durante mucho tiempo y se afianza como uno de las experiencias más penosas de tu vida. 

Y no te das cuenta que ese día...sin saberlo has tomado una decisión!! Es un punto crucial, un punto de inflexión. El sufrimiento controlado. La catarsis de lo vacuo.

Es la hora de cambiar? Los puntos de inflexión en cierta forma se pueden dividir en dos, como si fuesen dos cuerpos:

-Los habituales: aquellos que después de sufrirlos puedes elegir volver al punto de partida. Aunque no reconozcamos que la alternativa suele ser mejor.

-Los definitivos: aquellos que pasando el punto más crucial...no tienen retorno. Y no sabes muy bien por que, si por la gravedad que los creo o porque lo anterior es mucho peor y no queremos volver. Sentimos...pavor.

Siempre hay un día 

-El día que dejaste tu trabajo o cambiaste de ciudad.
-El día que decidiste ser tu propio jefe y los clientes pasaron a ser tu prioridad
-El día que conociste a alguien que cambio tu vida.
-El día que dejaste a tu pareja porque ya no te aportaba nada
-El día que te dijeron que sufrías una grave enfermedad 
-El día que murio alguien a quien amabas

Que pasa con el resto de los días? No existen? No estamos lo suficientemente sensibles para percibirlos?

Existen, pero solo los percibimos cuando estamos preparados. Cuando el verdadero éxito procede del encuentro entre lo que anhelamos y el talento de descubrir que queremos desechar pasando por un proceso de maduración.

Solo así aprendemos que no hay éxito que no nazca del fracaso. Que los puntos de inflexión son necesarios para continuar. Que para alcanzar la ovación final, antes hay que pasar por la humillante lección de un público rugiendo.
Porque como en el cine...cuanto más cuesta llegar al beso que lo arregla todo...mayor es la aventura.

Que como una tragicomedia necesita muertes, las personas necesitamos de ellos. Los justos para no ser una tragedia pero los suficientes para que nuestra vida son que quede en una comedia...sin mas.

Necesarios en todo caso y complejos.

Como cantaba Christine en la fantástica obra lírica The Point of no Return, en El Fantasma de la Ópera : 
"Una vez superado...el tiempo de sentir por fin llego y no hay vuelta atrás. El punto más crucial, la puerta de oro"

eltranviadelamoda.com 
the blog versión web


No hay comentarios :

Publicar un comentario