sábado, 6 de junio de 2015

CUANDO NECESITAS AYUDA....


Pedir no es un signo de debilidad. Parece mentira...pero solicitar apoyo a alguien significa decirle lo importante que es para nosotros.

En toda conexión familiar, profesional o de amistad intercambiamos ofreciendo o pidiendo. La manera que lo hacemos determina el tipo de vínculo que existe. Entonces donde ponemos el poder de la relación...? Y si en esa relación... solo pedimos?

Se puede hacer una sugerencia, una indicación pero para algunas personas pedir es signo de debilidad. Nos educaron para que nos mostráramos fuertes y nos dijeron...que lo importante es siempre la otra persona y lo que necesita. 

Nos queda entonces que el otro adivine?
Cuanto besos perdí por no saber decir " te necesito".
Nos es más fácil ofrecer que pedir. Intentamos satisfacer al otro porque si no...nos sentimos culpables.

Nos damos cuenta de que si nos paramos a reflexionar ...tendríamos la opción de no hacerlo pero la actitud excesiva de responsabilidad y la idea de una posible ruptura de la relación nos dificulta expresar lo que sentimos. " síndrome del tío indeterminado"

Llevamos sobrecarga de trabajo y nos sentimos víctimas e incluso incubamos sufrimiento. A veces, nuestro interlocutor no nos da lo que esperamos porque no nos comprende...demasiadas expectativas para nada. Demasiado ambiguo...

Y entonces solo solicitamos ayuda cuando nos sentimos vulnerables o enfermos y dejamos que se acerquen a nosotros. Normalmente nos da apuro pero lo anterior justifica  nuestra petición. Nuestros seres queridos pueden estar a la altura...pero no de la noche a la mañana.

Pedir es darse el derecho a existir...no como víctimas sino porque nos lo merecemos, le mostramos al otro la importancia que tiene y le ofrecemos que nos acompañe.

Es un acto de consideración y de amor y fortalece nuestra relación con esa persona. No estamos en la conciencia de nadie, salvo en la nuestra...

Pedir es un acto de humildad. Es reconocer nuestra fragilidad y no sentirnos mal por ello. No somos más débiles por hacerlo. Es un acto de valentía.

Pocas personas tienen claro que esto es saludable para la relaciones y sienten que quedan en deuda o se les debe algo. Una relación sana permite pedir un favor sin que se transforme en una deuda.

"La eterna pugna entre la iniciativa y la obediencia..."

eltranviadelamoda.com
The blog versión web


No hay comentarios :

Publicar un comentario